1. Te presentamos a los Kamis, las deidades japonesas

Te invitamos a conectar con ellos a través del sentido del tacto.

Me gustaría introducirte en algunas de las esencias del sintoísmo, que lo son también del Shinrin-Yoku; poner énfasis en esa conexión espiritual con la Naturaleza, y con los Kamis, los espíritus y dioses que la conforman.

  • Konnabi, es la veneración de las montañas como entes majestuosos y poderosos que tocan las nubes. El culto al monte Fuji es un ejemplo de esta conexión tan bonita.
  • Iwakura, es la veneración de ciertas rocas que con sus formas sugerentes inspiran el alma humana y le invitan a trascender. Un ejemplo, salvando las distancias, pueden ser los monolitos de Stonehenge vinculados a la cultura celta en Inglaterra.
  • Himorogi, es la veneración de los bosques, como rincones sagrados de Naturaleza, y de los árboles.
  • Y por último Hi que viene a ser la fe. Hoy tomamos la esencia del Hi y te proponemos vivirlo a través de eso que estamos llamando tu intención plena.

Te proponemos comenzar esta experiencia sensorial con tu Hi activado en sentir a través del tacto. La piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo. Inspirados en la conexión con el bosque, y con sus árboles.

Te pedimos que te acerques despacio a este árbol y lo observes. Te lo queremos presentar. Para nosotros es un Kami, o espíritu del bosque, muy especial.

Es un Cedro del Atlas. Su estirpe viene de las altas montañas de Marruecos, e igual te sorprenderá saber que sus verdes bosques originarios albergan a los últimos macacos berberia en estado salvaje, que son los mismos que viven en Gibraltar. Estos macacos y los humanos somos los únicos primates del continente Europeo.

Trátale con respeto, es mayor que tú.

Ahora te invitamos a acercarte lentamente y presentarte, ya sabes:

soy [tu nombre], soy naturaleza, soy belleza.

Ahora hagamos la conversación sagrada que nos hermana a humanos y árboles: la respiración.

Haz 3 inspiraciones profundas y siente la vida en el oxígeno que te dan las plantas. Sé consciente en cada inspiración del oxígeno que entra, y del carbono que exhalas: 1,2,3…

Ahora te proponemos cerrar los ojos para que no te distraigas, y acercarte hasta tocar su tronco.

Desliza tus dedos por sus relieves del tronco como si leyeras las líneas de una mano y fueses capaz de descifrar un mensaje en las cortezas. Baja hasta el suelo y siente la conexión con la tierra.

Siente despacio las texturas del tronco ahora con tus mejillas…, con el antebrazo…, rózame con tus tobillos… y con otras partes de tu cuerpo que te apetezca, y siéntete a ti también…

Gracias por tu cariño y empatía, espero que haya sido un Kami inspirador para ti. Sólo lo que se quiere, se cuida.

Puedes abrazarlo si así lo sientes, agradecerle y despedirte de él…